Una forma maravillosa de empezar una novela.

HE AQUÍ UNA SERIE DE CARTELES DE PAPEL AUTOADHESIVO ALGO DESGASTADOS POR EL PASO DEL TIEMPO Y CON LA CONTRADICTORIA Y DISIMULADA INTENCIÓN OBSCENAMENTE PUBLICITARIA DE UN ANUNCIO QUE PROVIENE DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS Y DEMOCRÁTICAS DE TU CIUDAD ESTAMPADOS EN LA VERJA PRINCIPAL DEL CENTRO DE DESINTOXICACIÓN DE ADICCIONES CONTEMPORÁNEAS ROLLO CONCIERTO MULTITUDINARIO DE ALGÚN GRUPO DE MÚSICA INTERPLANETARIAMENTE CONOCIDO Y ACEPTADO DE FORMA GENERAL Y NAIVE POR TODOS LOS ESTRADOS SOCIALES, CIUDAD DE MATARÓ, MUCHOS DÍAS DESPUÉS DE LOS HECHOS OCURRIDOS EL DÍA D. 

 (El cartel en cuestión utiliza las técnicas narrativas más vanguardistas de la actualidad. No utiliza la parábola empática más vista en la narrativa convencional que inundan las estanterías de las librerías, la mayoría de anuncios televisivos que nos sirven para ir al baño, etcétera. No utiliza una historia, ni nada por el estilo. Apela a ti, a tu persona, a tu humanidad. Sin disfraces ni rodeos. No quiere que pienses. Piensa por ti. Lo que dice te lo está diciendo a ti. De ahí su efectividad, parece que estás hablando con alguien al que le importas mucho)

 (El cartel en su momento fue motivo de una gran polémica. Esta gran polémica llegó hasta los platós de televisión nacionales. Allí los tertulianos versados en la materia en cuestión reflexionaron sobre esta polémica con mucha intensidad. La forma más doméstica que se me ocurre ahora mismo para medir el grado exacto de esta intensidad es que algunos vecinos mayores comentaron asombrados que Mataró había salido en la televisión nacional)

 (Se advierte al lector que la reproducción del cartel es explícita y sin ningún tipo de decorum formal y de ningún otro tipo. Se advierte también al lector que la primera noche después de que unos inmigrantes subcontratados por el ayuntamiento pegaran con una especie de mocho húmedo estos carteles en la verja principal del centro de desintoxicación de adicciones contemporáneas los ingresos en el hospital central de Mataró por intenciones, ejem, claramente suicidas, se multiplicaron como poco por setenta)

(Empezando desde arriba. Y hacia abajo. Por si acaso. Fuente de titular: angular, rollo titular de periódico amarillo. Color de la fuente en cuestión: blanco. Color de fondo: negro algo-serio-vas-a-leer-como-sigas-leyendo). 

—Ey, tú. 

—Sí, tú. 

—¿Te consideras un tipo depresivo? 

—Ya sabes.

—DE-PRE-SI-VO.

—¿Eh?

—¿Sí?

—¿Nos conocemos?

—¿Qué tal?

—¿Has notado últimamente algo diferente?

—Ya sabes, algo diferente.

—Como que eres diferente.

—Como que lo SIENTES. 

—¿Eres, en pleno invierno, capaz de ducharte con agua FRÍA?

—¿Has decidido de la noche a la mañana realizar un cambio radical de PEINADO?

—¿No consigues pegar ojo por las noches y aun así te sientes con la energía suficiente como para ganar una maratón nigeriana?

—¿DE REPENTE la idea de volver a fumar te parece apetecible? 

—¿Tu novia te ha dejado abierta y públicamente por otro individuo menos depresivo y más feliz y radiante que tú y tu plan para vengarte es que tú vas a ser igual o más feliz que él y que ella juntos y que te vas a reír de toda la situación por mucho que te duela? 

—¿Te has dicho que te vas a reír de todo lo que te duela?

—¿En serio?

—Está bien.

—Somos amigos.

—Te comprendo. 

—Pero escúchame atentamente. 

—Escúchame. 

—Deja lo que quieras que estés haciendo y sube corriendo al hospital más cercano. 

—Llora. 

—Estás a punto de suicidarte y tú aún no lo sabes. 

Deja un comentario